Mostrar resumen Ocultar resumen
- Novedad que Microsoft está probando para el Explorador de archivos
- Qué dicen las pruebas de los usuarios Insider
- Velocidad de inicio frente a rendimiento en uso
- Datos prácticos extraídos de pruebas
- El coste en RAM y recursos del sistema
- Opciones para usuarios: controlar la precarga
- Qué deben tener en cuenta los administradores y usuarios
El Explorador de archivos sigue siendo una pieza clave de Windows. Microsoft prueba ahora una función que pretende acelerar su apertura en Windows 11, pero los primeros experimentos muestran efectos secundarios inesperados.
Novedad que Microsoft está probando para el Explorador de archivos
La compañía ha introducido una funcionalidad experimental basada en precarga en segundo plano. La idea es guardar componentes del Explorador en caché antes de que el usuario lo invoque. Así, al pulsar Win + E o al abrir una carpeta, el programa debería mostrarse de forma casi instantánea.
Nintendo y PlayStation: cuánto pagan por cada copia y por qué desmonta el argumento contra el físico
Windows 10: Microsoft regala un año más de actualizaciones
Este método no modifica la interfaz. Su objetivo es reducir el tiempo de inicio almacenando datos en la memoria para respuestas más rápidas.
Qué dicen las pruebas de los usuarios Insider
Los betatesters del programa Insider han reportado que la precarga acorta el tiempo de apertura inicial. No obstante, esa mejora no siempre se mantiene durante el uso diario.
Comportamientos observados
- Apertura inicial más veloz en muchos equipos.
- Navegación dentro de carpetas con muchos archivos más lenta en algunos casos.
- Aumento del consumo de memoria mientras la precarga permanece activa.
Velocidad de inicio frente a rendimiento en uso
La precarga mejora el arranque, pero no soluciona la lentitud al interactuar con ficheros y carpetas. Muchos usuarios comparan la experiencia con la que tenían en Windows 10 y notan que, pese al inicio rápido, la fluidez no ha vuelto al nivel anterior.
En resumen: la carga desde memoria acelera la aparición del Explorador, pero no corrige cuellos de botella en operaciones posteriores.
Datos prácticos extraídos de pruebas
Los resultados publicados por la comunidad indican diferencias claras entre tiempo de apertura y respuesta durante el uso.
- Apertura inicial: mejora visible, suele ser más rápida que en versiones previas.
- Navegación en carpetas con muchos archivos: puede sufrir lentitud adicional.
- Consumo de memoria en reposo: se incrementa de forma notable.
El coste en RAM y recursos del sistema
Una de las consecuencias más llamativas es el mayor consumo de memoria. Al mantener elementos en caché, el Explorador ocupa más RAM en estado inactivo.
Este incremento puede pasar factura en equipos con menos memoria. En máquinas con 8 GB, los testers han visto que la huella de memoria puede doblarse respecto a la situación sin precarga.
Opciones para usuarios: controlar la precarga
Microsoft planea desplegar esta característica de forma general a comienzos de 2026. Mientras tanto, los Insiders pueden probarla y decidir si la mantienen activa.
Si la función no convence, habrá alternativas para desactivarla desde la interfaz de configuración del sistema. Entre las opciones prácticas se incluyen:
- Acceder a las herramientas experimentales del sistema.
- Deshabilitar la precarga dentro de las opciones del Explorador o rendimiento.
- Restaurar ajustes si el equipo muestra un comportamiento inestable.
Qué deben tener en cuenta los administradores y usuarios
Antes de aplicar esta función en equipos de trabajo, conviene valorar el perfil de uso. Los entornos con carpetas muy pesadas pueden notar un empeoramiento.
- Equipos con poca RAM: riesgo de degradación del rendimiento.
- Usuarios que valoran apertura instantánea: posible beneficio inicial.
- Entornos corporativos: probar en un grupo reducido antes del despliegue masivo.












