El sistema de actualizaciones de Windows 10 está diseñado y configurado para que el usuario no tenga que preocuparse de cuándo actualizar, qué actualizar y por qué actualizar; el sistema lo hace de manera transparente y casi silenciosa.

Así funciona en Windows 10 Home, no así en las versiones Enterprise, Pro y Education. Sin embargo, esta obligatoriedad supone un obstáculo para algunos usuarios, y en no pocos casos más de uno ha querido poder pausarlas o retrasarlas por los problemas derivados que le aparecen (incompatibliidad de programas, drivers, etc).

Retrasar, que no cancelar

En versiones de Windows que no son Home, Microsoft permite a los usuarios retrasar las actualizaciones directamente desde la aplicación Configuración; basta con acceder a la pestaña Actualización y seguridad> Windows Update> Opciones avanzadas> Elegir cuando se instalan las actualizaciones.

Actualización a la 17134.5

Esta configuración permite a los usuarios y empresas retrasar las actualizaciones hasta que estén seguros de que todo funciona. Otra forma más rápida de demorar las actualizaciones es activar la opcion que permite pausarlas durante 35 días. Sin embargo, en ningún caso se evitará a medio y largo plazo la instalación de las mismas.

Hasta ahora, existe un truco para retrasar las actualizaciones en la versión Home: consiste en indicar al sistema en el menú de configuración Red e Internet, que estamos usando redes de uso limitado. Esto pausará el funcionamiento en segundo plano de Windows Update, aunque no es algo definitivo y tampoco supone una solucion a largo plazo.

Así, Microsoft tiene planeado extender la posibilidad de pausar también las actualizaciones en la versión Home. Eso sí, como plazo máximo hasta 7 días. ¿Cuándo estará disponible? En la futura actualización de Windows 10 19H1.