Panos Panay – jefe de hardware de Microsoft y considerado el “padre” de la gama Surface – ha tenido ocasión de charlar con los medios en una entrevista reciente en E.E.U.U; su coloquio, breve pero esclarecedor, disipa las dudas acerca de la estrategia de Microsoft en el sector del hardware.

No podemos olvidar que la compañia de Redmond, aparte de ser conocida fundamentalmente por sus productos de software, conserva una estela de sobrada experiencia en la fabricación de hardware; como portavoces de dicho recorrido, ahí están las consolas Xbox, los periféricos de entrada de una amplísima gama de teclados y ratones, y recientemente la gama Surface.

Unos inicios tímidos

La famosa empresa de Redmond es conocida, sobre todo, por su omnipresente sistema operativo Windows y las distintas herramientas de software, que se han convertido en un estándar para el común de los mortales (la filosofía EEE de Embrace, Extend and Extinguish, esto es, adoptar, extender y extinguir). Sin embargo, su periplo por la senda de la informática de consumo vio rápidamente una ramificación en el mundo del hardware.

En 1982, Microsoft fundó la división Microsoft Hardware para competir en este mercado; su primer hijo de silicio fue un ratón para manejar la interfaz de su programa Microsoft Word en MS-DOS. A partir de ahí, extendió toda una gama de periféricos para ordenadores que siempre han gozado de buena calidad entre sus usuarios.

Xbox, el paréntesis de Windows Phone y la consolidación de un mercado ganador

No fue hasta la aparición de la primera Xbox cuando Microsoft dio un paso de gigante como fabricante de hardware; así, la Xbox original supuso la primera piedra de una nueva división que se consolidó en la siguiente generación con el modelo 360 y actualmente con la Xbox One y la One X.

Sin embargo, el periplo por el mundo móvil ha supuesto muchos dolores de cabeza para la compañía: la entrada tardía en el mercado, la nefasta compra de Nokia o la nula consolidación del sistema Windows Phone entre los usuarios ha supuesto un bache en la trayectoria de Microsoft dentro del hardware.

Su intento de extender su software para móviles fracasó finalmente (la buena acogida en ciertos nichos de mercado de Windows Mobile terminó por extinguirse con Windows Phone ), y la división de hardware dedicada a los móviles tras la compra de Nokia no tuvo más remedio que aceptar la derrota. La implacable apisonadora que es Android y su dominio absoluto relegaron a Microsoft en el terreno smartphone al olvido.

Suerte similar corrieron dispositivos secundarios como la Surface Band, que fue descontinuada tras la salida al mercado de su segunda iteración (una tercera estuvo en desarrollo pero terminó abandonándose).

La familia Surface como ejemplo de buena estrategia

No obstante, la última gran apuesta en el mundo del hardware ha sabido encontrar su hueco y brillar con luz propia. La familia Surface ha sabido integrar la filosofia de Apple de que el hardware y software deben ir juntos; así, la ya casi acabada era de Steve Ballmer como CEO dio una de las familias de hardware premium más reconocidas de Microsoft.

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Pero no fue hasta la tercera iteración, con la llegada del ingeniero Panos Panay a la palestra, cuando los dispositivos Surface destacaron sobre los demás. El buen hacer dentro de esta división han hecho correr ríos de tinta sobre futuribles productos (sobre todo en el terreno móvil) que imiten esa filosofia de éxito, y conviertan Microsoft en una especie de Apple 2.0.

Las impresiones de Panay sobre el futuro del hardware

De todo esto ha hablado Panay en una entrevista para el medio estadounidense The Independent. El impulso que ha experimentado Microsoft estos últimos años en el terreno del hardware les ha animado a seguir adelante; ahora, asegura Panay, el hardware es considerado como una de las partes centrales de la empresa.

Cuando le preguntan acerca de si la familia Surface va a mantenerse en el tiempo, Panos es claro:

“Sin dudarlo. Hace cinco años, todavía estábamos en proceso de aprendizaje, tratando de averiguar qué hardware teníamos que hacer para dar vida al software. Pero ahora no es más que una parte fundamental de la estrategia”.

También ha habido momentos para hablar de la division móvil que enterró a Windows Phone y supuso un sonoro fracaso para la compañía (y una terrible decepción para los usuarios):

“La división Lumia, por supuesto, fue un reto. Podemos coger esos errores de producto y las lecciones que nos han dado nuestros clientes para avanzar. Satya Nadella habla sobre la mentalidad de crecimiento, sobre cómo podemos aprender tan rápido como podamos de nuestros éxitos y, sobre todo, de nuestros fracasos. Cuando fallas, entras en un verdadero modo de aprendizaje. Estás en una fase de crecimiento. Y esto es algo que nos tomamos en serio”.

Por otro lado, y sin entrar en muchos detalles, Panay también sugiere la posibilidad de que la compañia entre en nuevas categorias de hardware, y abordarlas en el futuro:

“¿Estamos proporcionando experiencias para las personas tanto en el trabajo como en casa? La respuesta es sí. Entonces, ¿veremos dispositivos con nuevos factores de forma que pueden hacer eso? La respuesta es absolutamente. Y así es como se unen. Para mí, el trabajo y el hogar equivalen a la vida, ya sea un dispositivo que esté en la cocina, en el despacho de casa, en la oficina del trabajo o incluso en el propio cuerpo (wereables). Va todo junto. Así que sí, verás más productos que se centren en los usuarios”.

Para terminar, Panay abordó el hecho de que Microsoft sea la empresa más valiosa del mundo, diciendo que “hay un poco de factor cool“.  

“Seré honesto contigo: suena bien. Pero también hay que ser modesto. Creemos que estamos marcando la diferencia. Tenemos un equipo y una empresa que está inspirada. Y no nos estamos desacelerando. Siento que, como compañía, solo estamos avanzando a lo grande. Seguiremos trabajando”.