Hace algún tiempo ya os hablamos aquí de que ciertos Insiders habían encontrado algo llamado “Windows Sandbox” en alguna de las builds que habían llegado y ya por aquél entonces quedaba claro de lo que se trataría: un escritorio ligero dentro de Windows donde ejecutar aplicaciones de las que no nos fiamos o que por alguna otra razón queremos ejecutar de forma aislada.

Un entorno Sanbox de Microsoft

Efectivamente, ahora Microsoft ha confirmado la característica de la que hablamos tal y como podemos ver en su propia web.

Resultado de imagen de sandbox

Como nos cuentan, cualquier software (confiable o no) instalado en Windows Sandbox sólo permanece en este sandbox y no puede afectar al resto del equipo. Una vez que se cierra Windows Sandbox, todo se elimina permanentemente.

Estas son las propiedades de Windows Sandbox:

  • Forma parte de Windows: Todo lo que requiere esta aplicación se incluye con Windows 10 Pro y Enterprise, no será necesario descargar nada más.
  • Cada vez que iniciemos la aplicación, será un escritorio propio de una instalación limpia de Windows.
  • Nada persiste en el dispositivo, todo se elimina después de cerrar la aplicación.
  • Seguro: Utiliza la virtualización basada en hardware para el aislamiento del kernel, que se vasa en el hipervisor de Microsoft para ejecutar un kernel separado.
  • Eficiente: utiliza un programador de kernel integrado: administra la memoria y la GPU virtual.
Windows Sandbox Screenshot - open.jpg

Estos son sus requisitos:

  • Windows 10 Pro o Enterprise 18301 o posterior.
  • Arquitectura AMD64.
  • Capacidades de virtualización habilitadas en BIOS.
  • 4 GB de RAM (aunque se recomiendan 8).
  • 1 GB de almacenamiento (se recomienda el uso de SSD).
  • CPU de doble núcleo (aunque se recomiendan 4 núcleos).

¿Cómo se utiliza?

Para habilitar la virtualización, después de asegurarnos que cumplimos los requisitos, debemos abrir las Características de Windows y seleccionar Windows Sandbox, quizás debáis reiniciar el equipo.

Optional Windows Features dlg.png

Después de esto, debemos ejecutar Windows Sandbox , copiar un archivo ejecutable que tengamos en Windows y pegarlo en la ventana de Windows Sandbox (en el nuevo escritorio). A partir de aquí ya podremos ejecutar la aplicación sin ningún problema y, cuando hayamos terminado de experimentar, símplemente debemos cerrar la ventana de Sandbox y así eliminar todo lo que hayamos realizado en ella.

Aquí os dejamos el enlace de la página de Microsoft por si queréis saber más acerca de Windows Sandbox.