Queridos Reyes Magos…

Hace algunos meses os dimos un par de entradas en Microsoft Insider acerca de montar un PC por piezas con el objetivo de utilizarlo para jugar a videojuegos por una serie de precios que iban de menos a más y la verdad es que tuvieron bastante buen resultado y os gustó bastante, así que visto lo cambiado que está el panorama actualmente, hemos decidido hacer una entrada similar.

El panorama ha cambiado

En las anteriores entregas, recordaréis que la opción de AMD tanto para procesador como para gráfica quedaba totalmente descartada en cada una de las opciones que os dábamos. El ahorro de dinero no merecía la pena por el rendimiento que pedíamos con AMD.

Como digo en el subtítulo, esto ahora ha cambiado puesto que Intel ha incrementado significativamente el precio de sus procesadores. Sin ir más lejos, el i5 8400 en aquél momento lo encontrábamos por 165€ y, actualmente, su precio es de 241€.

Los problemas de Intel

Varios son los factores que han llevado a Intel a hacer esto y ninguno es realmente el determinante. Algunos dicen que fue debido a que tenían el monopolio (o eso pensaban ellos) y por eso subieron así los precios. Otros afirman que son las dificultades que Intel tiene para llegar a los 10 nm en el proceso de fabricación y, puesto que van a tener que estirar las generaciones actuales bastante, por ello han incrementado su precio. Unido esto a que puesto que anteriormente los procesadores tenían un precio bastante competitivo, han tenido (o eso dicen) problemas de stock.

Logo de la empresa en azul

Sea como fuere, el incremento de más de 100 euros en los procesadores estrella de los de azul han hecho que actualmente a la hora de realizar presupuestos la opción clara sea AMD y sus Ryzen y no los Intel a no ser que nos sobre el dinero.

Dos presupuestos a un precio ajustado a su rendimiento

En esta edición de “Un PC Gamer” no vamos a ofrecer tantas opciones como en el anterior. Esta vez intentaremos ajustar lo máximo posible dos presupuestos: uno para jugar a 1080p sin problemas y otro para hacer lo propio a 1440p (el mal llamado 2K).

En toda esta entrada hay que tener en cuenta que a principios del año próximo, AMD lanzará sus procesadores Zen 2 que, como ya os contamos aquí, rendirán un 25% más que los actuales.

Configuración para jugar a 1080p y 60 FPS con los detalles en alto.

  • CPU: Para la elección de las piezas me remetiré a los vídeos que utilizamos la vez anterior. En este presupuesto, puesto que lo que queremos es jugar y nada más, me iré al AMD Ryzen 5 2600 (no el X, ojo) que podemos encontrar por unos 167€ y que, con un poco de OC, rinde como el 8400 de 240€ del que hablábamos antes o casi, cosa que no nos va a afectar puesto que la cifra de los 60 FPS la vamos a tener seguro.

  • Placa: Si algo tiene bueno AMD, es que con casi cualquier placa podemos sacar provecho a nuestro procesador con un OC (overclocking) decente. Me decantaré por esta MSI B459M Gaming Plus que a nosotros, para el uso que le vamos a dar a este PC, nos sobra. Podemos encontrarla por unos 81€.
  • Tarjeta Gráfica: Aquí nos encontramos en la misma tesitura que hace unos meses, pero con algunos cambios. Las tarjetas gráficas han bajado de precio por el “fin” de la minería y ya es posible encontrar alguna GTX 1060 de 6 Gb por debajo de los 300€. Sin embargo, AMD, como el buen vino, ha mejorado los drivers para sus gráficas y actualmente una RX 580 de 8 Gb rinde muy pareja a la GTX 1060 de 6 Gb e incluso la supera en según qué juegos y la podemos encontrar a menos precio. Mi elección para esta configuración, puesto que lo que queremos es obtener la mejor relación calidad/precio es la AMD RX 580 de 8Gb de Gigabyte que podemos encontrar por 240€. Para muestra os dejaré un par de vídeos donde podemos ver ésto:

  •  RAM: Aquí tenemos un problema. Pese a que AMD mejoró muchísimo los problemas que tuvo la primera oleada de Ryzen con las memorias RAM, todavía hay algunas un poco quisquillosas, así que hay que tirar por unas RAM específicas que sabemos a ciencia cierta que no van a fallar. Voy a poner 16 GB G.Skill Trident Z RGB a 3000 Mhz que están a 179€, pero de poder, me iría a por las de 3200 Mhz que por el momento no están disponibles y cuestan más o menos lo mismo.
  • SSD: Vamos a aprovechar que el precio de los SSD también se ha reducido para incluir un Samsung 860 EVO de 500 GB. Un muy buen precio y buenas velocidades de lectura y escritura por 83€.
  • HDD: Tenemos que incluir una unidad para almacenamiento al tratarse de un presupuesto equilibrado. Me decanto por un WD Blue de 1 TB, 46€.
  • Fuente de alimentación: Pondremos algo que sea bueno pero que tampoco se nos dispare de precio, ya que en las RAM hemos aumentado considerablemente el presupuesto pero sin escatimar en calidad. Mi elección es una Corsair CX650M de 80€.
  • Caja: Copiando la configuración de la entrada anterior, me decanto por una Nox Hummer ZX de 45€.

Si mis cálculos no me fallan por 922€ tenemos un PC para jugar a 1080p y 60 FPS mínimo con las opciones gráficas en alto (incluso en ultra en según qué juego) aunque deberemos prescindir de algún que otro filtro en los juegos más modernos como por ejemplo el último Tomb Raider o Assassin’s Creed.

Aquí os dejo un vídeo reciente donde podemos ver la dupla formada por el Ryzen R5 2600 y la RX 580 rindiendo en varios juegos, todos con las opciones gráficas en alto e incluso ultra y algunos de ellos bien recientes:

Presupuesto para jugar a 1440p y 60 FPS o 1080p a 144 FPS:

No voy a hacer una configuración entera para no aburriros más de lo que ya lo debo haber hecho a estas alturas, únicamente cambiaré un par de piezas y pondré vídeo para que veáis cómo rinde la configuración.

  • CPU: Sustituiremos la CPU por un R7 2700X, pasamos de los 6 núcleos y 12 hilos a los 8 núcleos y 16 hilos. Elijo el Ryzen R7 2700X por 320€ y no el normal porque éste último ofrece más capacidad de overclock que el primero y ya que estamos, queremos que el cambio se note. Os dejo un vídeo comparativo para que veáis las diferencias entre los diversos Ryzen:

  • Placa: En teoría el Ryzen 2700X debería funcionar igual en la placa que hemos puesto en el presupuesto anterior que en una con el chipset X470, sin embargo, no son pocos los usuarios que aseguran que consiguen un mejor overclock con el chipset dedicado a ello. Así que me decantaré por una MSI X470 Gaming Pro que podemos encontrar por 150€. Si queréis podéis seguir con la placa del presupuesto anterior de 80€ sin problemas.
  • Gráfica: A partir de la RX580 AMD no ofrece nada más que sea interesante, con lo cual debemos volver al sendero de nVidia. Me decantaré por una Gigabyte GTX 1070 Ti para mantener los 1440p y 60 FPS durante algunos años. La podemos encontrar por 480€.
  • Fuente de alimentación: Puesto que vamos a hacer overclock, pese a que en teoría la de 650W de la configuración anterior debería llegarnos, vamos a poner una de 750W para no tener problemas y que la misma vaya desahogada. Mi elección es una Corsair RM750x de 120€.
  • Refrigeración líquida: En la anterior configuración con el disipador de serie nos servía, o si no, con un disipador de aire barato (unos 35€) sí que nos llegaría. Aquí, como hemos ido diciendo, vamos a hacer overclocking y tenemos 8 núcleos que enfriar. Me decanto por una Corsair Hydro Series H100i de 122€.

Este presupuesto va a subir de precio bastante respecto del anterior, pero es que también vamos a tener un PC que nos va a durar significativamente más que el anterior además de tener mucha más potencia en todo lo que le pidamos. La suma asciende a unos 1.545€. Aquí os dejo un par de vídeos para que veáis cómo rinde, uno en 1080p y más de 144 FPS y otro para 1440p:

Puede parecer mucho, que de hecho lo es, pero con este presupuesto hace unos meses no podríamos haber montado ni ese procesador ni esa gráfica y mucho menos añadir extras como el SSD de 500 GB o la refrigeración líquida.