Desde la llegada de Google a nuestras vidas, lo hemos visto crecer durante prácticamente toda su vida empresarial; desde sus inicios, allá por el año 1998, hasta el gigante informático en el que se ha convertido actualmente. Hoy en día no concebimos internet sin su presencia.

De hecho, para muchos usuarios es sinónimo de Internet. Como no podía ser de otra manera, dicho status ha provocado algunos roces con los gigantes que ya estaban pastando el prado antes que ellos. Parece que con Microsoft, el roce hace el cariño. Al menos, temporalmente.

Una apuesta incierta

Es sabido por todos los interesados en el mundillo, que la relación entre Google y Microsoft no ha sido todo lo idílica que podría los últimos años. El mercado tiene sus reglas, y no hay pastel para todos; Microsoft entendió esta regla demasiado tarde, y fue su división de smartphones la que pagó las consecuencias: el trozo de tarta que le tocó estaba rancio, seco y duro; nadie quería comérselo, y los pocos que se atrevieron se vieron más tarde cruelmente afectados, con vomiteras y cartas de reclamaciones inexistentes.

Resultado de imagen de windows phone death

Google aprovechó la situación y no dudó en mostrarse inflexible: el mercado ARM era (y es todavía) suyo. Extendiendo los brazos de su pulpo Android, robó todos los trozos de tarta que pudo, y mostró su dominio en el mercado móvil: ¿Quieres Youtube en tu plataforma móvil? vale, pero… ¿Quieres mis servicios de corre electrónico en tu Store oficial? bueno, es que… ¿Te faltan apps para ofrecer un servicio digno? Haber llegado antes…

Microsoft entendió el mensaje: no dudó que tirar a la basura este trozo de pastel mohoso que tanto apestaba su plato, y su imagen. En vez de atacar mostrando lo poco que quedaba en la bandeja, decidió apostar por cocinar desde el principio y adaptarse al gusto de los clientes con lo que ya tenía.

ARM como plataforma de futuro

La tecnología ARM es la tendencia actual (y de futuro) en las plataformas móviles: ya nadie quiere la carta de toda la vida, con los mismos ingredientes de siempre. El mercado evoluciona, y las recetas lo hacen con él. Los cocineros como Google o Apple supieron prever dicha tendencia, y la aplicaron de forma brutalmente exitosa en el territorio móvil.

Sin embargo, y visto el enorme potencial que supone esta plataforma de cara al futuro, los chicos de Mountain View vieron el cielo abierto para realizar un asalto en terreno enemigo: crear un sistema operativo de escritorio en plataformas ARM. Y aquí es donde Microsoft mostró su músculo, negando el paso al Olimpo: “Estos son mis dominios, y aquí mando yo“. Al igual que Google mostró su fortaleza en el terreno adecuado, los de Redmond quieren hacer lo propio en el suyo.

Resultado de imagen de olimpo

La mejor defensa es un buen ataque, pensaron; así, nació el proyecto de adaptar el sistema operativo Windows a la plataforma ARM. Pero cambiar la receta de toda la vida con ingredientes nuevos y desconocidos no siempre sale bien: a veces se queman, quedan poco hechos o directamente sale una porquería.

Los años de desarrollo con la tecnología x86 no pasan en balde, y así parece haberse demostrado. Emular apps cocinadas en x86 para que funcionen en plataformas ARM ha causado muchos fallos y un rendimiento pobre en los dispositivos always connected. Sin embargo, Microsoft suele ser como una apisonadora, y no ceja en su empeño de seguir adelante.

Qualcomm como intermediario moderador

Gracias al empeño de Redmond y la alianza con Qualcomm, los dispositivos always connected parecen estar sufriendo una evolución positiva, y la comida poco a poco va cuajando en el horno. Recientemente hemos hablado de avances respecto de este tema aquí.

Ante tal escenario, y visto el poco éxito a nivel de cuota que tiene Google como plataforma de escritorio, los de Mountain View han forjado una tregua con los de Redmond. Así, el navegador Chrome de Google tendrá una versión ARM para los dispositivos Windows basados en dicha tecnología.

Black Google Smartphone on Box

¿La fecha? Todavía es desconocida, pero supondría una victoria para Microsoft a la hora de expandir su sistema en esta nueva plataforma; hay que tener en cuenta que un gran porcentaje de usuarios prefieren Chrome para cualquier tarea relacionada con Internet, y ese detalle no puede omitirlo el gigante de las ventanas, por mal que le pese.

Por otro lado, y gracias al trabajo que están realizando tanto Microsoft como Qualcomm, es muy posible que veamos en un futuro no muy lejano procesadores de nueva generación que mejoren aún mas la experiencia de Windows en ARM. Si dicho sistema consigue una experiencia de usuario lo suficientemente estable en plataformas móviles, el tanto de Microsoft estará asegurado. El futuro dirá.