Siempre se habla de las grandes patas que sostienen el negocio de la empresa de Redmond, esos negocios que con un mantenimiento mantienen su éxito. También deberíamos mencionar aquellas patas que hacen cojear a Microsoft, aquellas compras millonarias que acabaron en fracaso o aquellos negocios que no cuajaron.

Danger, el nombre hacía prever lo peor

Algunos no recordaréis esta empresa, era muy popular hace tan solo seis años. Los smartphone estaban en plena efervescencia y Danger proponía una alternativa no táctil y con teclado, ¿alguien ha dicho Blackberry? El fruto de estos 500 millones de euros de inversión fue la llegada y salida de la apuesta más nefasta de Microsoft. Los kin.

El gran fracaso de Microsoft

Los kin one & two eran smartphones poco smart y con un diseño diferente. Pero la apuesta era equivalente al arriesgado nombre de la empresa que compraron. Su apuesta duró un día en el mercado y como vino se fue. Por desgracia Danger intentó cubrir una carencia de manera apresurada y, las prisas condenaron a este producto.

GroupMe, la compra de la compra

Cuando haces el mayor desembolso de tu historia, antes de la compra de Nokia o LinkedIn, como empresa confías en que este reporte beneficios. El caso de Skype vino con el regalo de GroupMe bajo el brazo. No fue una mala compra pero, si compras al numero uno no necesitas mucho más.

La mensajería instantánea que compró Skype

Asi, GroupMe es ahora un servicio de mensajería dentro de Microsoft y, todavía se le busca su significado. Ha creado una duplicidad que solo confunde al usuario. Cuando Microsoft se encuentra reorganizando Skype para evitar que sea un servicio con carencias y que cumpla como debe, en Redmond deberían mirar esta curiosa compra a la que apenas se le presta atención.

Rare, un éxito que no despuntó con Kinect

Microsoft ha sabido adaptarse a los cambios y entrar en un mercado tan complicado como el de las videoconsolas. Un mercado dominado por Sony y que muchas empresas no han podido conquistar. Los usuarios son muy exigentes y, ante cualquier fallo, puedes sucumbir.

Uno de los mayores éxitos de Rare

Rare era un estudio que había conocido el éxito. El equivalente futbolístico sería fichar un balón de oro. Habían creado juegos espectaculares pero, cuando Microsoft compró este estudio no estaba en su mejor momento. Cabe destacar que Rare era un estudio que había trabajado con Nintendo, una empresa con una amplia experiencia en este área, y esta permitía dar un soporte a Rare muy superior.

Microsoft quería aplicar su experiencia corporativa en su nueva adquisición y en parte esto hacía que Rare perdiese su identidad. Ahora Rare, tras haber intentado hacer algo diferente en Kinect y Killer Instinct, parece resurgir con la llegada de Sea of Thieves. Veremos si el juguete roto se recupera o se ha oxidado demasiado.

Nokia, un gigante anclado al pasado

Esta área articulo me supondrá algún simpático comentario. Pero, habiendo tenido seguramente más terminales Nokia que cualquier otro lector, me permito comenzar con ese título. La compañía finlandesa no era una sombra de lo que había llegado a ser. Superado por la izquierda y la derecha, la compañía que había surgido de la industria del papel había perdido el suyo.

Uno de los últimos symbian con éxito

Nokia no había sabido responder a la fiebre de los smartphones y su siempre sorprendente serie N con Symbian había fracasado. Estaban en la dicotomía de si cambiar de sistema operativo o seguir en Symbian. Realmente podían haber intentado seguir con Meego pero, comenzar un proyecto así era muy arriesgado.

Podían haber elegido Android o Windows y abogaron por Windows por la fuerte suma que ofreció Microsoft a los finlandeses y por los requisitos menores de Windows Phone. Nokia siempre ha tenido grandes diseños pero ha sido espartana en el hardware y no iba a competir en el mercado Android.

Al final, la compañía intentó abogar por Android para cubrir diferentes frentes y Ballmer realizó un movimiento erróneo comprando la división de telefonía del gigante finlandés. Esta empresa disponía de demasiados efectivos y fue un error manifiesto ya que su absorción y organización le ha costado miles de millones de euros a Redmond. Un coste exagerado que ha dejado en mal lugar Microsoft, por el trato que ha dado a la vetusta compañía, y a Nokia por la situación en la que se encuentra ahora.